Más allá del impacto, amenazas y beneficios que hemos recibido por la Inteligencia Artificial en todos los ámbitos de la vida, habría que profundizar las fronteras de dicha tecnología para acercarnos a un pronóstico con mayor precisión y certeza, en esta ocasión, nos basaremos en el periodismo de los próximos años.
La IA ha dejado a redactores, editores, correctores y mas oficios del periodismo digital escrito en jaque a través del ChatGPT. Y próximamente, con el desarrollo de generadores de imágenes y videos, tendrá un impacto en el periodismo audiovisual y creación de contenido informativo y publicitario, dejando en jaque tambiéna millones de presentadores de TV, creadores de contenido, reporteros y corresponsales. Ahora, ¿Qué hará un periodista ante un mundo donde la gran mayoría de sus oficios y tareas pueden ser fácilmente reemplazables y sustituibles?
La respuesta podría estar en el periodismo de investigación; la IA tiene la función de entrenarse con todo el conocimiento humano a través internet y otras fuentes de datos, sin embargo, hay una vasta información que no se ha divulgado y es de suma relevancia para mayor precisión en sus respuestas. Por otro lado, las consultas y convencimiento de parte del periodista hacia las fuentes vivas y testimoniales suele ser una tarea compleja de ejecutar para esta tecnología disruptiva. Estas dos barreras limitantes (por ahora) suele ser un enorme desafío incluso para los modelos de Inteligencia Artificial más avanzados del mundo. De tal manera que periodistas independientes, agencias de noticias y medios informativos de credibilidad y veracidad, especializados en el área de la investigación tendrá aun mayor valor y probabilidades de sobrevivir al desempleo tecnológico en los próximos años
Los casos mas impactantes y escandalosos del periodismo de investigación como el caso Watergate (lo cual conllevó la renuncia del presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon en 1974) o casos como en la película basada en hechos reales ‘Spotlight’ (donde miles de niños fueron abusados por sacerdotes durante años y la iglesia hizo caso omiso) jamás hubieran sido divulgados por una IA, debido a la profundidad y rigurosidad que se basa las relaciones humanas en el periodismo de investigación, en especial en el acceso a las fuentes testimoniales, secretos, información confidencial, privacidad y protección al testigo, victima o cómplice.
Sin duda, el ChatGPT ayudara aún más en investigación y trabajos periodísticos, especialmente en la búsqueda de fuentes documentales, oficiales y extraoficiales. De tal modo que dichos casos recién nombrados como el Watergate y Spotlight (ambos duraron aproximadamente dos años) podrá hacerse en un menor tiempo y con mayor precisión.
Esto no quiere decir que la IA jamás tendrá posibilidad de dominar dicho arte y campo periodístico. Hay una visión errónea al ver a la Inteligencia Artificial como un ente capaz de mejorar de manera gradual, cuando en realidad el crecimiento es radical: la IA de hace un año es (por mucho) diferente a la de hace dos; la IA de ahora es inmensamente diferente a la del año anterior y, por último, la IA de los próximos años será totalmente superior e irreconocible a la de ahora. Si desean comprobar, pueden testear los primeros modelos de ChatGPT’s publicados hace 4 años (Chatgpt-1 y Chatgpt-2), notarán la diferencia.
Esta visión errónea lo adopta muchos profesores y caen en frases nocivas de manera ingenua como ‘La IA jamás podrá reemplazarte en esto ya que no puede ni podrá hacer esto’. Cuando ciertamente los últimos cambios tecnológicos han sido inimaginables hace mas de 25 años, superando la ciencia ficción. ¿Alguna vez pensaron en que un programa informático puede generar un reportaje, una crónica e incluso un libro mejor que un humano en tan solo 30 segundos? ¿Algún profesor podría creer que se podría replicar con exactitud la voz y la imagen de una persona digitalmente y dictar órdenes que diga lo que escribamos a través de una simple página web? ¿Podría creer los profesores que un joven podría tener mayor impacto e influencia en lo mediático que el periodista más famoso de un país? Aún más preocupante que el futuro de los estudiantes, es la postura de los maestros al afrontar el cambio que se aproxima. Subestimar a la IA bajo este argumento traerá mayor frustración y desorientación a sus estudiantes y discípulos.
¿Qué hacer? Como profesor, estudiante o profesional, lo ideal sería dominar todas las herramientas fundamentales que ofrece hoy en día la IA; explorar cada frontera de sus capacidades y analizar sus limites para así tener un mayor criterio y ventaja ante un mundo cada vez mas competitivo. Por último, nunca parar de actualizarse ante las nuevas tendencias, novedades y avances que divulgan los CEO’s de empresas, investigadores e ingenieros del mundo de la IA, los cuales son los actores que están construyendo el futuro de la humanidad en los próximos años. De otro modo, estaremos condenados a un mundo laboral y profesional inviable y marginal por el desconocimiento de una habilidad (manejo de las herramientas de IA) que será igual de importante que leer.

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